Mostrando entradas con la etiqueta cosas cotidianas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cosas cotidianas. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de enero de 2013

Centro Cívico Salta

  Tenia que ir de una vez por todas. Ya no me podía hacer el boludo. En realidad no es que me estaba haciendo el boludo, me daba paja tener que ir a hacer un tramite que no me correspondía, es decir, que era culpa de la incompetencia de algún empleado publico que no paso mis datos o alguna cosa por el estilo. La moto la compre en julio del 2010. -"Las dos primeras patentes las tenes pagadas, después te empieza a llegar la patente a tu casa". -"Ok, a esperar un pago mas cada mes", pensé  Pero la patente no llego en la puta vida. Ni ganas de ir a hacer el reclamo para tener que pagar algo todos los meses, los pelotudos son ellos, que no hinchen las bolas.
  Así fue que nunca me llego, y nunca pague patente desde que tengo la moto. Nunca tuve problema por eso para sacar el seguro ni renovarlo, tampoco para renovar el registro. Tampoco ninguna de las tantas veces que me paro transito, -"Muy bien, siga nomas". La patente no me la pidió nadie nunca. Todo parecía indicar que se podía vivir sin la puta patente, la cual, paradojicamente, la tengo atada a lo moto con alambres. ¿Que mejor modo de representar mi realidad patentistica que eso?
  Por algún motivo, apenas arrancado el 2013 me dije -"Vamos a ver en que anda esta cuestión". Una tarde de hostal me dijeron a donde tenia que ir y partí hacia allí al día siguiente. La Municipalidad de Salta era mi destino, Paraguay 1240 para el que necesite ir.
  Luego de rastrear en esa mini-ciudad donde era el lugar de mi tramite, saque mi numerito y me instale a esperar. El 37 tenia, miro por cual iban, 25. -"Genial, es un toque nomas, aunque raro porque hay mucha gente...". 5 minutos después  37 Box 8. Voy tranquilo hacia mi destino, me siento, le alcanzo el papelito y le hago mi consulta. -"Nono, vos tenes el 037, vamos por el 937". Gracias, siga participando. Ahí estaba la cuestión  faltaban cien números para el mio. El martirio no iba a ser solo mio, ya que la Vani me acompañaba para su desgracia. Pasan otros 5 minutos y se me acerca un tipo grande... -"Flaco, ¿que numero tenes?". Le muestro mi fatalidad. -"Toma, yo tengo dos", y me alcanza un 980. Miro el visor, iba por el 969. Bingo, que dios te bendiga buen hombre.
  980, Box 3, ese si soy yo. Me siento, un pibe joven del otro lado y muy buena onda, dos cosas sumamente extrañas para atención de servicios públicos. Le cuento mi situación  me pide los datos de la moto, me busca por algún lado inmaterial, y aparezco con una enorme lista debajo de mi nombre. Todas las patentes que no tengo pagas. El pibe se entra a cagar de risa. Todo bien, tiene razón en reírse, yo también me reí  -"Flaco, debes desde agosto del 2010". Casi 500 pesos de deuda. Lareconchadelalora. Lógicamente  el pelotudo termine siendo yo, iba a tener que pagar casi 200 o 250 pesos de mas por no haber ido a hacer el reclamo cuando correspondía. Maldito sistema. Sistema que se cayo exactamente en el momento en que le decía que imprima las facturas para empezar a pagar. -"Uhhh, esta cosa viene funcionando mal hace un par de días  desde la tormenta  Encima cuando se cae se queda todo el Centro Cívico sin sistema". Listo, lo único que me faltaba, venir con todas las intenciones a solucionar esta cuestión y que el sistema de verga se venga a caer. 
  En el ínterin hasta su regreso el pibe me da muchos modos en que puedo encarar la deuda para que me pese lo menos posible. Tanta buena onda en un empleado publico me hizo comenzar a sospechar de algo, -"el vago es gaylord y me esta tirando onda". No era la primera vez que me pasaba, una vez me paro un pibe en medio del cruce de Av. Corrientes para pedirme mi numero, pero esa es otra historia que no viene al caso. Pero creo importante aclarar que no se lo di. Mientras crecían mis sospechas, una amiga me saluda a la pasada, sin frenar. A lo que comenta el empleado publico que ya calificaba de cuasi-gay, -"Uh pero que culo tiene esa mina!!". Mis sospechas se caen. Aunque ahora que lo escribo, una cosa no tiene nada que ver con la otra, supongo que un gay puede contemplar extasiado el culo de una mina deseando otro para si... Bueno, esto se esta yendo a la mierda.
  Unos 10 minutos después volvió el sistema, cambio de turnos, me termino de atender una minita, el pibe se fue, la minita me imprimió todas mis deudas, muchas gracias, nos vemos.
  Ahora tengo sobre la mesa 4 hojitas de Impuesto Automotor: 2010, 2011, 2012 y 2013. En total unos 650 pesos. Si queres luchar contra el sistema, únete a el, porque tarde o temprano te termina rompiendo el orto y el boludo, siempre vas a ser vos.

miércoles, 2 de enero de 2013

El gordo puso la mesa y Julio la sirvio

  Después de varios días  me di una vuelta por editorailorsai.com para ver si el gordo había actualizado algo. Me doy con que las tres secciones donde dejan las entradas nuevas estaban renovadas. De ellas, por el momento, leí solo una, "Leer en voz alta" se titula y cuenta brevemente su paso por la radio de Pergolini a lo largo del 2012 leyendo cuentos cortos de su autorìa, y cómo eso vendría a ser la vuelta al viejo sistema de lectura en voz alta en una ronda junto al fuego. Un lector, muchos oyentes. Ese post, ademas, fue su ultima participación en el programa.
  Me suele ocurrir bastante que frente a algo poco frecuente en mi vida que se me aparece de pronto, se comienzan a encadenar diversas situaciones relacionadas a ella. Esas "casualidades" que se presentan, que justo el dia en que alguien te nombra algo que en tu puta vida habías escuchado, se te presenta al poco tiempo desde otro lado, solo por poner un ejemplo.
  En este caso, esa misma tarde luego de la lectura de Leer en voz alta, me siento tranquilo en mi cuarto a seguir incursionando en el mundo del tejido macrame. Como cada vez que me instalo a realizar una actividad de ese tipo, me preparo antes una listita de música relajada. 
  Mientras buscaba que escuchar veo en mi mesa un CD que me paso la vani de Julio Cortazar. El mismo leyendo sus cuentos. Hacia varios meses que lo tenia por ahí y nunca le había dado bola. Hay cosas que les tienen que llegar el momento exacto para el disfrute, ni antes ni después  Y ese momento había llegado. Alguna parte de mi inconsciente me hizo tomarlo entre mis manos, meterlo en la lectora de la PC, darle play y sentarme a anudar. Arranca Cortazar hablando justamente de mismo tema que Casciari me había hablado horas antes. El sentarse a escuchar a un narrador, obviamente con el característico vuelo espacio - temporal de este genio. El gordo preparo la mesa, y Cortazar me sirvió unos platos de puta madre. Les dejo uno que me voló la cabeza, si pueden bájense el audio, es mágico.

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

  Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

Gracias Julio

  Y todo esto me lleva a algo que también me viene dando vueltas en la cabeza hace rato, los fenómenos de sincronicidad, diversas situaciones objetivas o subjetivas que no pueden ser explicados causalmente. Tema analizado por Jung, que vuelve a aparecer en mi vida en relación a muchas cosas. Y sera su próximo libro a leer. Ojala me de el tiempo.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Aereas

  Venia en LAN para Bs As. A mitad del viaje, pasan las azafatas repartiendo unos papelitos y lapices. Me fijo medio dormido de que se trata mientras suena El artista en vacaciones, de Tomi Lebrero. Empezà a pensar en tus deseos para el 2013. Mas abajo una lista de cosas que a uno le gustaría hacer en el nuevo año que se avecina, para que uno tilde aquello que cree necesario. Luego, un espacio para que uno complete lo que quiera. Lo vi, me reí, tomi seguía cantando, cerré los ojos y volví a mi mundo.
  Una vez que aterrizamos  me di cuenta que en el asiento de mi derecha, vacío, estaba enganchado el mismo papelito pero de un viaje anterior. Lo tome. Se ve que a alguien si le gusto la idea de los deseos, y los dejo plasmados en el folletito de LAN :
 El próximo año quiero... sorprenderme con las pequeñas cosas de la vida - descubrir nuevos lugares - jugar mucho con mis hijos. También deseo un nuevo año en el que... muchas cosas cambien y se me aclaren las ideas

  Yo opte por guardarme el lápiz. Me venia muy bien.

  Esperando recoger mi bolso en esas maravillosas cintas que dan vueltas de las cuales aparecen todo tipo de elementos de viajantes desde atrás de las cortinitas plásticas esas cual mundo de fantasía  vi al doble exacto de Emmett Brown, sisi, el Doc de Volver al Futuro. Ah, mientras tanto, una chica había sacado su guitarra y con una hermosa voz cantaba sentada en el borde de la cinta contigua.

  Los no-lugares tienen un encanto muy particular que no paran de atraerme... imposible pasar por uno de ellos sin rescatar alguna historia, o no-historia.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Perfiles

  Hay un tipo de estudiante universitario muy particular. Suelen ser aquellos que, vallas el día que vallas en el horario que sea, están dando vueltas por la facu. Te los cruzas en pasillos, fotocopiadora, en las escaleras, sentado en banquitos, en todas partes; siempre están. Dentro de este tipo de estudiantes hay unos que tienen la característica de andar siempre cargando libros en la mano. 2,3, quizá 4... pero nunca menos de dos. Estos libros son siempre de la biblioteca, sin temor a equivocarme. Lo curioso es que a pesar de que lleven mochila, los libros de la biblioteca los llevan en la mano, nunca se sale de pedir el libro y se lo guarda. Nono.  
  A su vez, este tipo de estudiante tiene su paralelo con un tipo de profesor. Son aquellos que entran al aula y despliegan por todo el escritorio los libros a los cuales hará referencia a lo larga de la clase. Puede que los tome para citar algo, puede que no. Lo importante es que cada vez que nombre a alguno de ellos o su obra, la busca por el escritorio, la levanta para mostrarla, dice unas palabras al respecto, y la vuelve a dejar.
  Acabada la clase, junta todos sus libros bajo el brazo, y parte.
  Ambos perfiles son casi exclusivos, creo yo, de la Facultad de Humanidades. Desconozco que ocurre realmente en las otras facultades, pero por lo que se ve por los pasillos de la Universidad, me animo a decir que es así.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Boletita

- Documentos de la moto por favor
- Como no, acá tiene...
- Y el registro de conducir?
- Ah si, acá esta.
- Bien... el seguro? (con esta lo cague, debe haber pensado el culiado de transito que me para saliendo de una rotonda un viernes a las 8:30 de la matina yendo pa la facu)
- Como no, acá tiene (le alcanzo los recibos de los 3 últimos meses, como debe ser, para que no me hinche las bolas)
- Mmm... bueno, le voy a tener que hacer una boletita por el casco del acompañante.

  (Lareconchadetumadrehijodeunagranputa)

lunes, 16 de abril de 2012

El Pomo

  La máxima que dice que siempre se le puede sacar un poco mas de pasta al pomo del dentrifico es completamente cierta. Hace 3 días que amenaza con acabarse, y zas, siempre tiene un poquito mas. Casi que parecería que se regenera durante la noche. Cuando me cepille esta mañana, pensé que había sido la ultima cepillada con esta pasta. Ya me había despedido de ella. Pero no había comprado una nueva. Inconscientemente, quizá. Hace instantes nomas, fui a lavarme los dientes. Sabia que se había acabado. Sabia que me había olvidado de realizar la compra. Mire el pomo. Estaba totalmente retorcido, chupado, absorbido. Pedía cambio. A gritos. Lo tome con mi mano derecha, mientras sostenía el cepillo con mi mano izquierda. Temblaba. Apreté. Y apreté mas fuerte. Busque variantes. Tratar de hacer subir posibles restos en el fondo del pomo no suele fallar. Pero nada. Probé aplastar el pico, pero resulto ser muy duro. Ahí siempre queda un poquito que no se puede alcanzar. Deje el cepillo, decepcionado. Fue ahí que me di cuenta que mi mano izquierda, ahora, estaba libre. Entre las dos, quizá, lo logre. Apreté entre ambas con toda mi fuerza. Una pasta azul comenzó a asomar tímidamente. Fui bajando las manos hacia los pelillos del cepillo, logrando captar un poco de esa timidez. Era mas que suficiente. 

Contento, me lave los dientes.

                                          El pomo, siempre tiene para darnos un poco mas cuando lo necesitamos.

              Vamos a ver que pasa por la mañana...

La araña esta esperando. Afuera.